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DE LA MESA DE TRABAJO DE MARTHA BEATRIZ ROQUE
CABELLO
NO.152-SETIEMBRE
2008
Testimonio de Melba
Santana Aris, esposa del prisionero del Grupo de
los 75, Alfredo Rodolfo Rodríguez Batista.
Soy Melba Santana Aris, esposo del prisionero de
conciencia Alfredo Rodolfo Rodríguez Batista,
vivo aquí en el Central Delicias, a 6 Kms. del
Municipio de Puerto Padre, provincia de Las
Tunas.
El viernes 19 del presente mes de setiembre, y
en vista a la catástrofe que hemos tenido,
producto al ciclón Ike; hubo una reunión, de la
cual yo me asombré de que me invitaran para que
asistiera, ya que yo no soy cederista, ni
pertenezco a ninguna organización. Pero fui por
disciplina, cuando estaba en ella, era alrededor
de la 6 de la tarde, el ex delegado y digo ex
delegado porque él fue delegado de esta
Circunscripción 22, de Vista Alegre, Calle 61,
pero por un mal trabajo, en el siguiente mandato
que hubo. no se eligió. Ahora la delegada que es
una doctora, que es sicóloga, producto de que
tiene un bebé de poco tiempo de nacido y no está
en la mejor situación de salud, pues pidió que
le dieran una licencia, y él enseguida se prestó
para sustituirla. Por eso digo el ex delegado,
nombrado Leroy Rodríguez Pérez.
Este señor fue el que presidió la reunión y en
la misma dio a conocer una serie de
circunstancias que se estaban presentando en
estos días. Lo primero que me extrañó fue oír la
palabra de él “que no quería brete” y cada vez
que cambiaba de punto volvía en lo mismo. Ya yo
estaba al preguntarle que qué tanto brete, pues
allí nadie había hecho ninguna exposición, ni
había criticado nada. El problema es que él
empieza a decir que nosotros los que teníamos
mayor y terrible situación en las casas, lo que
teníamos que hacer era destruirla, desarmarlas,
o sea hacer un ranchito en el fondo del patio y
meternos allí hasta que pasara el inspector que
iba a evaluar las situaciones para que nos
dieran materiales.
Entre otras cosas él manifestó que iban a darle
el material a los mejores cederistas y que se
iba a tener en cuenta los casos de niños, los
casos de enfermos y los casos de vejez. Cuando
yo oí esto ya no pude aguantar más y le dije:
“con permiso, yo creo que usted está en un
error, porque esto no es una situación en la
cual se evalúe la posición política de la
persona, sino son casos de catástrofes en los
que se pide es el grado de desastre que haya
tenido la persona, pero en ningún momento yo he
oído decir que aquí se van a hacer las cosas por
política”. Él me respondió: “No, no, no, aquí se
hacen las cosas como yo diga, por ende esto va a
ser así”.
Entonces yo decidí que no hacía más nada en esa
reunión y me fui, no tenía más nada que oír ni
que hablar. Cuando yo hice esto más de dos
personas de los que estaban allí presente se
quejaron y empezaron a decir que eso era una
porquería y que él no servía para nada.
Por eso yo lo denuncio, porque se está viendo
que los que somos opositores y tenemos una
situación bien clara de lo que está viviendo el
país, no podemos a estar a expensas que nos den
nada, porque si él hace esta aclaración, una
persona que está sustituyendo a la Delegada,
debe tener alguna orientación, si no yo no creo
que él se iba a atrever a hacer semejante
planteamiento.
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