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Un sí a la solidaridad con
el pueblo de Cuba en la isla
MIAMI, FL. 10 de septiembre de 2008 (www.netforcuba.org)
Durante todo el día de hoy miércoles, en la sede
de Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul en
esta ciudad de Miami, se llevó a cabo un hermoso
gesto de solidaridad con el pueblo de Cuba en la
isla, el cual ha sido víctima de uno de los más
feroces embates que haya ocasionado la
naturaleza en toda su historia. Existen
igualmente otros puntos en la ciudad donde se
está llevando a cabo esta labor humanitaria.
El pueblo cubano en el Sur de la Florida, unido
a nuestros hermanos latinoamericanos, llegaban
al lugar localizado en la 500 NW 63 Ave,
cargados de alimentos, botellas de agua y demás
artículos de primera necesidad, para ser
enviados a través de la presente institución
religiosa a Cuba.
En conversaciones con Sor Hilda Alonso, una de
las religiosas que organizaba la operación, nos
informó que las puertas de la institución
estarían abiertas mañana y todos los días desde
las 8:30 AM hasta las 8.00 PM, y que se estaban
aceptando todo tipo de artículos de primera
necesidad: como agua, comidas enlatadas,
frijoles, salchichas, leche en polvo, medicinas,
artículos para bebé, etc. Las personas que
puedan donar cajas y cintas para sellarlas, lo
pueden hacer también.
Se está aceptando donaciones monetarias para
sufragar los gastos de traslado, envío y
distribución de la mercancía hacia y a través de
Cuba. En este sentido, se está aceptando dinero
en efectivo y los cheques pueden hacerse
pagaderos a: Hijas de la Caridad de San Vicente
de Paul, y enviarlos a la siguiente dirección:
500 NW 63 Ave, Miami, FL. 33126
La invitación se hace extensiva a aquellas
personas que no residen en el Sur de la Florida,
para que envíen sus donativos a través del
correo postal.
Personas de todas partes arribaban con sus
artículos, y optaban por quedarse trabajando
como voluntarios. Todos lo hacían con ahínco,
amor y con un corazón muy grande, puestos en la
tierra devastada, que clama y necesita, que
padece y sufre. Hoy esa Cuba espera de esa otra
parte de sus hijos que residen en el exterior,
su solidaridad y hermandad, porque esa otra
Cuba, la exiliada, también padece y sufre por
ella. |
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