|
DESDE CUBA
El lenguaje virtual
Por: Martha Beatriz Roque Cabello
El régimen que detenta el poder en Cuba, ha sabido
apropiarse de toda una serie de palabras, que repite una
y otra vez, hasta la saciedad, causando un resultado
positivo en la población, que las usa exactamente igual
que como se expresan en: discursos oficiales,
entrevistas, artículos de prensa, etc.
Es un lenguaje virtual, ya que tiene la eficacia de
producir un efecto -aunque no sea en el momento- opuesto
a lo real. Sus mayores fracasos se acumulan en la
palabra “camarada”, desaparecida totalmente del trato
diario y “compañero/a”, en estos momentos –prácticamente-
en extinción, pero tomada para hacer mención del ex
Presidente. Es más frecuente ahora oír señor, señora;
que antes era calificado como algo burgués, pero que el
propio incremento del turismo obligó a utilizar.
Hace apenas unos días el ahora “compañero Fidel” ha
escrito algunas Reflexiones, sobre los deportistas. En
la primera de ellas, culpa a la prensa nacional de no
dar los nombres de los “desertores”, que es así como
llaman a los que dejan las delegaciones oficiales
deportivas que salen fuera del país. Incluso he oído a
miembros del exilio cubano, periodistas extranjeros
radicados en Cuba, y hasta diplomáticos, utilizar el
mismo calificativo. ¡Y qué decir del pueblo en general!
La primera acepción de la palabra desertor (un adjetivo
que es usado también como sustantivo), es: Que deserta.
Se refiere a un soldado que abandona sus banderas. Esta
es precisamente la connotación política que quieren dar
a cualquier deportista que decide cambiar el rumbo de su
vida.
A pesar de que el dictador enfermo, instara a la prensa
a publicar los nombres, no consiguió que algún
periodista deportivo se arriesgara a ello, pues cunde el
pánico. Fue él mismo, quien en otra de sus Reflexiones -que
ahora publica en Internet, en el sitio “Cubadebate” y el
Granma toma de allí- nombró a algunos de ellos. Como es
natural siempre echándole la culpa al “Imperialismo
Yankee” ¿Quién si no? Es así como, al pelotero Alexei
Ramírez, Estados Unidos, en vísperas de las Olimpiadas,
lo compró con su dinero mercenario. Antes también habían
“comprado” al pitcher José Ariel Contreras.
Sin embargo al referirse a los peloteros juveniles, usó
un lenguaje moderado: …”antes de iniciarse el juego … se
conoció de la ausencia… el zurdo Noel Argüelles, y el
shortstop José Antonio Iglesias”… Acto seguido la
arremete contra Canadá, país sede anual del Campeonato
Mundial Juvenil de Béisbol. Y se queja de que ningún
representante de la prensa cubana estuvo en el evento.
¡Como si los periodistas de este país, pudieran decidir
a donde van, sin un permiso del gobierno! Igual que todo
ciudadano cubano, que está bajo el control de la tiranía
militar, necesitan una autorización para abandonar el
territorio nacional.
Como estamos refiriéndonos a los deportistas, se puede
decir que el “Atleta en Jefe” se vira para cualquier
base, y hay muchos países con esta experiencia,
incluyendo a la Unión Europea.
Después relaciona otros jugadores que no han continuado
con su equipo, dándole diferentes calificativos, para
especificar-con esa saña que lo caracteriza, contra el
gobierno de los Estados Unidos de América- que: “ no
sólo en la pelota tiene lugar la agresión imperialista”.
Indica que una parte del equipo masculino de fútbol, “se
dejó arrastrar a la traición en Estados Unidos”, una
manera de decir que no continuaron con el equipo, y que
de ahora en adelante tiene el visto bueno para ser usada
por la prensa oficialista. Así caminan las cosas en un
“Estado de Terror” como éste.
Pero, la genialidad en el idioma, se la llevó la atleta
olímpica de judo y casi segura medalla de oro que “fue
sobornada”. También el boxeo tuvo lo suyo, cuando “nos
arrebataron cinco medallas de oro seguras”. Y como no
hay dudas que el deporte es considerado parte de la
política, por ser uno de los “logros” de la Revolución,
que se ha “malogrado”, al igual que la educación y la
salud. Hay que justificar que estos Juegos Olímpicos no
serán para la delegación cubana iguales que los
anteriores, por eso queda claro para el que sigue siendo
el que más dice: “Es un toque de degüello contra Cuba
robándonos cerebros, músculos y huesos”.
Está más que comprobado el lenguaje virtual que se ha
utilizado, en este caso para explicar el descenso que ha
tenido Cuba en el deporte. Como siempre, no se le podrá
echar la culpa a la situación social, económica y
política que vive el país; a la desesperanza de esos
jóvenes atletas, que saben que una vez que haya
terminado su vida deportiva activa, serán echados al
olvido, sin nada, igual que la mayoría del pueblo cubano.
Es por eso que -buscando nuevos horizontes- prefieren
ser llamados “traidores”.
Ciudad de La Habana, 4 de agosto de 2008 |