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20.09.2006
Un periodista
detenido, otro en huelga de hambre: las
autoridades cubanas ya han olvidado los
compromisos de la cumbre de los no-alineados

Reporteros sin Fronteras está alarmada
por las nuevas presiones ejercidas sobre los
periodistas independientes. El 16 de septiembre
de 2006, la Seguridad del Estado detuvo en su
casa al periodista Odelín Alfonso. El 13 de
septiembre, Alberto Gil Triay Casales, internado
en la cárcel de Valle Grande (oeste de La Habana),
inició una huelga de hambre en protesta por la
condena, de siete años de cárcel, que podría
tener que cumplir, por “propaganda subversiva”.
“Condenamos con firmeza la detención arbitraria
de Odelín Alfonso, a quien la Policía Nacional
Revolucionaria ya retuvo en el pasado mes de
mayo. Estamos muy preocupados por la suerte de
Alberto Gil Triay Calaes, cuya salud ha
empeorado. Tras sufrir varios infartos, el
periodista padece hipertensión y tiene un
problema serio de caderas, que podría dejarle
inválido si no se le facilita el tratamiento
adecuado. Pedimos a las autoridades cubanas que
liberen a estos dos periodistas en conformidad
con los compromisos adquiridos, en materia de
derechos humanos, al finalizar la última Cumbre
de los No-alineados”, ha declarado Reporteros
sin Fronteras.
Unos agentes de la Seguridad del Estado
detuvieron a Odelín Alfonso, en su domicilio de
La Habana, el 16 de septiembre. El corresponsal
del sitio Cubanet (que se publica desde Miami)
ya estuvo retenido por la policía política en
mayo pasado, y fue conminado a poner fin a su
actividad periodística. A Odelín Alfonso también
le prohibieron, bajo amenaza de pena de cárcel,
continuar con su trabajo de técnico en
electrónica por cuenta propia. El periodista
explicó que no piensa ceder a estas exigencias.
Alberto Gil Triay Casales, de 55 años, inició el
13 de septiembre una huelga de hambre, en
protesta por la condena que podrían ponerle.
Fundador del centro informativo La Estrella
Solitaria, todas las semanas publicaba sus
artículos en el sitio Payolibre, con sede en
Miami.
Arrestado el 9 de noviembre de 2005, en
principio el periodista estuvo detenido veinte
días en un Departamento Técnico de Investigación.
Tras sufrir varios infartos, fue hospitalizado y
posteriormente trasladado, a principios de
diciembre, a la cárcel de Valle Grande. Su
juicio se celebró el 22 de junio de 2006, sin
que se llegara a dictar sentencia. Podrían
condenarle a siete años de cárcel por
“propaganda subversiva”. |
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