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Entrevista a un amigo de Jesús,
responsable material del hundimiento del Remolcador "13
de Marzo"
" Yo era amigo de Jesucito. Y ese tipo estuvo en mi
casa; en mi apartamento. A él le dicen: el asesino del
Caribe.
Lo del remolcador que le robaron, hay una nebulosa que
no está muy clara; porque él viste muy bien y no le
pagan en dólares; le pagan en moneda nacional.
Cuando le llevaron el remolcador, me dijo:
—Compadre, me amarraron y me metieron allá abajo. ¿Qué
iba a hacer yo? No podía hacer nada. Desde el camarote
les decía: Van mal, van mal; van con el rumbo mal.
Me lo dijo en una forma... que yo le dije: ¿Cómo tú
sabías que iban mal, si estás metido en el camarote? y
el agua te queda por encima del techo del camarote. ¿Cómo
puedes saberlo? y él me responde:
—por el golpe de las olas, en la forma que dan.
Yo, particularmente, no quedé conforme de eso. Yo creo
que él tiene culpas, ahora, los demás también tienen
culpa; porque me enteré después de muchas cosas en el
Polargo 2 y en el Polargo 3. Según tengo entendido, el
director de la empresa, el señor Ramón Durán le dio
hasta una pistola a Jesucito. Después de aquello, yo
empecé a esquivarlo. Jesucito tenía miedo estar en La
Habana. Entonces él pide a la dirección de la empresa,
que lo trasladen para el interior. Dejó a la mujer y
anda en cabotaje por Nuevitas y toda esa zona de
Santiago de Cuba. El Polargo 5 está aquí.
Bueno, chico, yo honestamente, veía a Jesucito como una
gente desinteresada. A quien nunca le cayó bien fue a mi
mujer. Un poco fantasioso... un tipo que quería
aparentar lo que no era. No creo que haya sido tan buen
compañero; habían comentarios sobre él: que si era un
mierda; que si no hizo aquello; que no resolvió lo otro;
que me echó pa'lante con fulano. Así, ese tipo de
comentario salteado todo el tiempo.
Jesucito no era militante; no era nada, y no es nada
tampoco. Creo que era bisnero. Antes de suceder este
problema me iba a resolver un refrigerador. Había
quedado en hacerlo antes que el barco se fuera para la
Argentina. Aparte, yo le había prestado mi casa; él se
quedaba y yo me iba. Se metía con una mujer.
Desde que lo conocí siempre tuvo esa melena. Jesús
Martínez... carajo. Ahora debe tener unos treinta y
siete o treinta y ocho años, aproximadamente. Lo conocí
ahí en la empresa. Atracaba en el Margarito Iglesias o
en el Sierra. A veces están por el Sierra 3. El está
ahora en un remolcador que se llama 377 R 377. Pertenece
a Cabotaje y lo que hace es arrastrar patanas en la
costa. Hace poco vino aquí; pero se fue enseguida.
Cuando Jesús vino después que le robaron el remolcador,
me dijo:
—Compadre yo estuve para'o en el muelle y mire pa'llá.
Compadre... qué cosa más linda. Nunca había visto una
cosa tan linda, en un muelle de Cayo Hueso en Estados
Unidos.
Le llamó la atención; le gustó. Después del lío éste se
echó la mulata esa fuerte y está viviendo por Santiago
de Cuba; la mujer que tiene ahora es de Santiago. Está
en cabotaje, y lo mismo puede arrastrar una patana para
Haití, Santo Domingo o algo de eso.
Una patana recogió a la gente. Era de Auxilios Marítimos;
no era de Caribe. Incluso, cuando sucedió eso hay una
declaración del director de la empresa que dice: que a
él le interesaba más el puesto, que toda esa gente que
murió. Después dieron una bienvenida e hicieron un
pequeño reconocimiento. Debo decir, con toda claridad,
que el 99,99 por ciento de los trabajadores de
Navegación Caribe, nunca estuvieron de acuerdo con eso,
ni apoyan eso. Ellos dicen: Se les fue la mano... Eso
fue un crimen. ... Se les fue la mano.
Dice Jesús:
—Coño Luciano, tú sabes que yo tengo hijos y por mi hijo
doy la vida. Tú crees que yo sabiendo que hay niños ahí,
voy a hacer semejante cosa.
Yo le contesté: yo no estaba ahí y no sé si fuiste capaz
de hacerlo; pero además tu hijo no estaba. Y no me
contestó”
Luciano Liria Ortega, 54 años de edad.
Comprador-Distribuidor de Navegación Caribe.
Por: Jorge A. García, quien perdió 14 miembros
de su familia. |
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