Exiliados reunidos en Miami proponen un “Acuerdo por la Democracia en Cuba”.

La opositora cubana Sylvia Iriondo lee la declaración Todos por una Cuba libre. Foto: GISELLE SANTALUCCI.

La opositora cubana Sylvia Iriondo lee la declaración Todos por una Cuba libre. Foto: GISELLE SANTALUCCI.

16 de enero de 2018 – 16:01 – Por DANIEL CASTROPÉ

La Asamblea para la Resistencia Cubana, que integran 26 organizaciones que luchan por el retorno de la democracia en la isla, firmó una declaración en Miami que busca conducir a la caída de la dictadura castrista.

MIAMI.- Durante un acto que contó con la participación de activistas por los derechos humanos de diferentes partes del mundo, representantes de las 26 organizaciones que integran la Asamblea de la Resistencia Cubana firmaron este martes en Miami la declaración “Todos por una Cuba Libre”, que se espera pueda conducir a la caída de la dictadura castrista en la isla caribeña.

El documento resalta el descontento del cubano dentro de la isla y la necesidad de que “el pueblo actúe decididamente” para hacerle frente al régimen, y hace un llamado a extremar los esfuerzos para cumplir el denominado “Acuerdo por la Democracia en Cuba”, firmado en La Habana, en el año 1998, y refrendado en Polonia, en el 2007.

La proclama establece un compromiso que “deben cumplir los cubanos en cualquier parte del mundo” y la oposición dentro de Cuba, que a su vez podrá tener –según la declaración– una mayor garantía de apoyo económico, y de cualquier otra naturaleza, tanto para las “caras visibles” de la disidencia como para sus familiares.

Se dirige al público el secretario general del Directorio Democrático Cubano, Orlando Gutiérrez. En la mesa principal, algunos miembros de la Asamblea de la Resistencia Cubana. Se dirige al público el secretario general del Directorio Democrático Cubano, Orlando Gutiérrez. En la mesa principal, algunos miembros de la Asamblea de la Resistencia Cubana. Foto: GISELLE SANTALUCCI

Se dirige al público el secretario general del Directorio Democrático Cubano, Orlando Gutiérrez. En la mesa principal, algunos miembros de la Asamblea de la Resistencia Cubana. Foto: GISELLE SANTALUCCI

En uno de sus apartes, el documento enfatiza en la necesidad de llamar a la movilización de la nación cubana “dondequiera que ésta se encuentre representada”, con el fin de derrocar al castrismo y “así abrir el camino hacia esa Cuba libre y democrática por la que tantos buenos cubanos han ofrendado sus vidas y han visto pasar sus mejores años tras las rejas”.

Como se sabe en el mundo democrático, el pueblo cubano ha sido despojado de todos sus derechos fundamentales bajo una dictadura que por casi seis décadas ostenta el poder en esa nación insular.

En la declaración también puede leerse que “todos y cada uno de los cubanos que nos sentimos parte de nuestra nación, dondequiera que nos encontremos y dondequiera que hayamos nacido, incluyendo a los militares que no tengan sus manos manchadas de sangre, quedamos aquí convocados a responder a este llamado de la Patria que sufre y merece un futuro mejor”.

Además, la proclama señala una serie de factores que “convergen en la actualidad y que crean una oportunidad favorable para avanzar en nuestros objetivos, entendiendo que estos factores por si solos, aunque importantes, no son suficientes”.

Algunos de esos factores son el descontento generalizado a lo largo de la isla por la falta de soluciones a las necesidades básicas, el cese de la subvención extranjera ante la profunda crisis que azota a Venezuela, el fin de la ley de “pies secos, pies mojados”, el estado de indefensión de la población, así como las devastaciones no resueltas luego del paso del huracán Irma.

También se menciona el cambio de política de los Estados Unidos hacia Cuba y la crisis generada por los ataques sónicos a diplomáticos y funcionarios estadounidenses radicados en la isla como acciones que se deben tener en cuenta para concretar la misión propuesta desde el exilio.

De igual forma, la declaración hace un llamado al pueblo cubano en la isla y en el exilio para “actuar decididamente exentos de divisiones y protagonismos estériles, por el bien supremo de nuestro pueblo hacia la victoria decisiva de la nación cubana”.

El acuerdo

La declaración firmada este martes en Miami hace hincapié en la necesidad de hacer realidad el contenido del “Acuerdo por la Democracia en Cuba”, cuyos puntos son los siguientes:

Garantizar la participación del pueblo en las decisiones de la nación, a través del ejercicio del sufragio universal directo y secreto para elegir a sus representantes y el derecho a postularse para cargos públicos.

Promulgar de inmediato una amnistía general para la liberación de todos los presos políticos, incluyendo a aquellos condenados por falsos delitos comunes, y cancelar las causas políticas pendientes contra los cubanos exiliados, para facilitar su regreso a la patria y su reincorporación a la vida nacional.

Organizar un poder judicial independiente, imparcial y profesional.

Reconocer y proteger la libertad de expresión, de prensa, de asociación, de reunión, de manifestación pacífica, de profesión y religión.

Amparar a los cubanos contra todo tipo de desalojo arbitrario de sus viviendas así como contra toda detención, registro, allanamiento, confiscación o agresión arbitraria, y contra la violación de su correspondencia, documentos, y otras comunicaciones y defender el derecho de todos a la intimidad y el honor.

Legalizar de inmediato a todos los partidos políticos y demás organizaciones y actividades de la sociedad civil. Referirse a la Constitución de 1940, en lo aplicable, durante el período de transición y convocar a elecciones libres con la supervisión de organismos internacionales, en un plazo no mayor de un año, para un Congreso Constituyente que establezca una Constitución y que durante su existencia pueda legislar y fiscalizar al Ejecutivo.

Lograda así la legitimidad democrática, convocará a elecciones generales según establezca la Constitución.

Reconocer y proteger la libertad de gestión económica; el derecho a la propiedad privada; la libertad sindical; el derecho al convenio colectivo y a la huelga; el derecho a la participación real del pueblo cubano en el desarrollo económico; y el acceso a la salud y la educación públicas e iniciar el restablecimiento de los valores cívicos en la misma.

Tomar con urgencia medidas para proteger la seguridad medioambiental y proteger y rescatar el patrimonio nacional.

Propiciar y garantizar la profesionalidad, dignidad y neutralidad política de las Fuerzas Armadas y crear cuerpos de orden público cuyas normas de conducta se ajusten a los principios de este Acuerdo.

“Una sola voz”

Para el secretario general del Directorio Democrático Cubano, Orlando Gutiérrez, la declaración firmada este martes en la Capital del Sol recoge “una sola voz del exilio”, que propende por “una Cuba libre” y la reconstrucción democrática de sus instituciones.

Según Gutiérrez, se ha enviado un mensaje “muy claro” en el sentido de que la dictadura “debe ser removida” y dijo que, para ello, el concurso del exilio no solo en Miami, sino de todas partes del mundo, “es vital”.

Agregó que ya se están dando pasos “certeros” para enjuiciar a los líderes del castrismo por delitos de lesa humanidad y, por otra parte, “restarle recursos al régimen” a través del turismo que se viene realizando desde los Estados Unidos.

En efecto, el año pasado fue creada la Comisión Fiscalizadora de Delitos de Lesa Humanidad del Castrismo que se ha reunido en Miami y en Washington para recibir las primeras denuncias formales en contra del régimen de la isla y luego procederá a presentar los casos ante organismos internacionales que velan por los derechos humanos.

“Si los militares dan un paso adelante en contra de la dictadura cubana, el exilio dará tres pasos hacia ellos para respaldarlos en todo lo que esté a nuestro alcance”, subrayó.

Dijo también que “cualquier cubano que caiga preso por hacerle frente a esa dictadura, no se quedará solo, tendrá todo nuestro respaldo”.

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