Señas de identidad.

Andrés Reynaldo

Andrés Reynaldo

Por Andrés Reynaldo. El Nuevo Herald, 18 de noviembre, 2017.

Yo entiendo. Tú no puedes apoyar las medidas contra la dictadura de Raúl Castro y sentarte a cenar con tus amigos liberales. Es una cuestión de etiqueta. Como si lanzaras una rata muerta sobre el mantel del poder blando, la corrección política, el intercambio cultural. De eso nada.

Toda clase tiene sus señas de identidad. Tu clase es la del cubano moderado, sensato, fino. A ti nunca te verán en una protesta, nunca te escucharán en uno de esos programas de radio adonde los viejos llaman a decir barbaridades. Lo tuyo son las conferencias de UM y FIU con los académicos castristas que hablan de los cambios que no se ven, las penurias causadas por el embargo, la casi ganada batalla por conseguir la vacuna contra el herpes genital y los prospectos de la Zona del Mariel.

Ya lo sabemos. Nadie te va a confundir con esa plebe de la Calle Ocho. Tú eres la elite. Lo tuyo es tender puentes. De elite a elite, por supuesto. Lo tuyo son las recepciones del Museo Pérez, retratado con Fabelo y Cucu Diamantes frente a un cuadro de Kcho. En materia de arte, a ti no te detienen las consideraciones políticas. A veces, ni siquiera las consideraciones estéticas. Si es castrista tiene que ser bueno. Si es castrista hay que abrirle su nichito, su mercado. ¡Hay que conseguirle un grant! Sea en la pintura, en la música, en los espectáculos. ¡La Beca Cintas, señor Deupi! Hasta le regalas tu sonrisa a los cómicos que vienen de La Habana a burlarse de tus abuelos, tus maestros y tu madre. ¡Que nadie piense que no te gustan las canciones de Silvio, los ensayos de Miguel Barnet, las rotaciones de pescuezo de Alexander, el de Gente de Zona!

Tú sigue tomando distancia de esos trogloditas que hablan de libertades y derechos humanos. A ti que no te retraten con un disidente. Mucho menos con un líder del exilio. Es lógico que te hayan afectado las medidas de Trump. La misma existencia de Trump te tiene que estar afectando. Recuerda, ¡el voto popular lo ganó Hillary! Desastrosas estas medidas. Desastrosas. Le han quitado el oxígeno al cuentapropismo. Dentro de poco, ya no se podrá cenar en La Guarida ni cortarse el pelo en la barbería de Papito. Olvídate de que no haya un solo opositor con licencia de cuentapropista. Olvídate de que le quitan la licencia al que se sale del aro. Olvídate de que la policía no permita que se venda un aguacate en la calle. Cuba está cambiando. ¿Viste el desfile de moda de Karl Lagerfeld?Como te digo, estos republicanos de Miami, esta minoría recalcitrante, nos ha echado a perder la apertura. Con lo bien que iba todo. ¿Que aumentó la represión tras el restablecimiento de las relaciones? Bueno, tampoco Raúl puede dejar que se le vayan las cosas de la mano. Una Cuba en caos ¿y qué pasa? ¿Que quieren cerrarles el negocio a los militares? Horror, con lo bien que funcionan esos hoteles de los militares. ¿Que la embajada americana le trancó la puerta a los opositores? Todo eso es táctico, pasajero, coyuntural. Recuerda esta palabra: co-yun-tu-ral. Ya verás cuando Raúl deje la presidencia en el 2018. Estos trogloditas se van a tener que morder la lengua.

Mientras tanto, tú aguanta la bandera del diálogo, la moderación, el guasabeo. Dale duro a esta gente que le pide la cabeza a Raúl y hasta a la pobre Mariela. No sea que te confundan con esa plebe de la Calle Ocho.

Andrés Reynaldo
Puedes dejar una respuesta, o trackback una desde su propio sitio.

Deja una respuesta