¡Únete al Acuerdo por la Democracia!

¡Unete al Acuerdo!

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Nosotros, cubanos conscientes de la necesidad de un cambio trascendente en las estructuras políticas, sociales y económicas de nuestro país, nos juntamos más allá de nuestras estrategias en favor de la liberación para afirmar ante nuestro pueblo y la comunidad internacional los postulados esenciales que substancien la alternativa democrática al despotismo que impera actualmente en nuestra patria.

Afirmamos que la nación cubana es una sola, en el territorio nacional y en la diáspora. Creemos que todos los cubanos tenemos el derecho a ser iguales ante la ley y la nación, con dignidad plena que no puede ser sometida a ninguna discriminación. Entendemos, asimismo, que el presente régimen se ha mostrado incapaz de asegurar la libertad y la justicia y de promover el bienestar general y la solidaridad humana en nuestra patria. Por eso desde ahora establecemos, mediante un gran consenso nacional y como una clara alternativa a la opresión actual, este

Acuerdo por la Democracia en Cuba

Reconocemos como principio fundamental de la Nueva República que Cuba es una e independiente, cuya soberanía re- side en el pueblo y funciona mediante el ejercicio efectivo de la democracia representativa pluripartidista, que es el gobierno de la mayoría con respeto absoluto a la minoría.

Todo gobierno tiene que respetar la soberanía del pueblo, por tanto, al fin del régimen tiránico actual, el gobierno provisional o de transición tendrá la obligación de devolverle la soberanía al pueblo mediante las siguientes medidas:

- Garantizar la participación del pueblo en las decisiones de la nación, a través del ejercicio del sufragio universal directo y secreto para elegir a sus representantes y el derecho a postularse para cargos públicos.

- Promulgar de inmediato una amnistía general para la liberación de todos los presos políticos, incluyendo a aquellos condenados por falsos delitos comunes, y cancelar las causas políticas pendientes contra los cubanos exiliados, para facilitar su regreso a la patria y su reincorporación a la vida nacional.

- Organizar un poder judicial independiente, imparcial y profesional.
Reconocer y proteger la libertad de expresión, de prensa, de asociación, de reunión, de manifestación pacífica, de profesión y religión.

- Amparar a los cubanos contra todo tipo de desalojo arbitrario de sus viviendas así como contra toda detención, registro, allanamiento, confiscación o agresión arbitraria, y contra la violación de su correspondencia, documentos, y otras comunicaciones y defender el derecho de todos a la intimidad y el honor.

- Legalizar de inmediato a todos los partidos políticos y demás organizaciones y actividades de la sociedad civil.

- Referirse a la Constitución de 1940, en lo aplicable, durante el período de transición y convocar a elecciones libres con la supervisión de organismos internacionales, en un plazo no mayor de un año, para un Congreso Constituyente que establezca una Constitución y que durante su existencia pueda legislar y fiscalizar al Ejecutivo. Lograda así la legitimidad democrática, convocará a elecciones generales según establezca la Constitución.

- Reconocer y proteger la libertad de gestión económica; el derecho a la propiedad privada; la libertad sindical; el derecho al convenio colectivo y a la huelga; el derecho a la participación real del pueblo cubano en el desarrollo económico; y el acceso a la salud y la educación públicas e iniciar el restablecimiento de los valores cívicos en la misma.

- Tomar con urgencia medidas para proteger la seguridad medioambiental y proteger y rescatar el patrimonio nacional. Propiciar y garantizar la profesionalidad, dignidad y neutralidad política de las Fuerzas Armadas y crear cuerpos de orden público cuyas normas de conducta se ajusten a los principios de este Acuerdo.

Cuba resurgirá de sus propias cenizas, pero es obligación sagrada de todos los cubanos – tanto de los que viven en la isla oprimida como en la diáspora – poner las manos en el arado sin mirar atrás sino a lo más profundo de nuestros corazones, para convertir las cenizas en semilla fecunda de amor y creación. Ahora, como hace 100 años, nuestra aspiración nacional continúa siendo con-struir una República basada en la fórmula del amor triunfante.

Para unirte al Acuerdo por la Democracia en Cuba. Conocer quienes se han unido dentro de la Isla y en el exilio, ve a su página web: www.elacuerdo.org

 

- Tomar con urgencia medidas para proteger la seguridad medioambiental y proteger y rescatar el patrimonio nacional. Propiciar y garantizar la profesionalidad, dignidad y neutralidad política de las Fuerzas Armadas y crear cuerpos de orden público cuyas normas de conducta se ajusten a los principios de este Acuerdo.

Cuba resurgirá de sus propias cenizas, pero es obligación sagrada de todos los cubanos – tanto de los que viven en la isla oprimida como en la diáspora – poner las manos en el arado sin mirar atrás sino a lo más profundo de nuestros corazones, para convertir las cenizas en semilla fecunda de amor y creación. Ahora, como hace 100 años, nuestra aspiración nacional continúa siendo con- struir una República basada en la fórmula del amor triunfante

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