En memoria de Hermanos al Rescate asesinados el 24 de febrero de 1996.

La Red Avispa.

Gerardo Hernández Nordelo, alias “Manuel Viramontes”. Jefe de la red de espías cubanos “Avispa”, condenado por la muerte de ciudadanos americanos.

El 14 de septiembre de 1998 diez personas (ocho hombres y dos mujeres) fueron encausados por intentar penetrar bases militares estadounidenses y grupos anti-castristas, y por manipular los medios de prensa de los Estados Unidos y grupos políticos.1 Los arrestos fueron la culminación de una investigación que comenzó en 1995. Después de obtener aprobación de la Corte bajo la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA), el Buró Federal de Investigaciones obtuvo autorizaciones para encubiertamente registrar apartamentos y monitorear comunicaciones telefónicas entre un grupo de cubanos que eran operativos de la inteligencia cubana. Durante los registros, el Buró Federal de Investigaciones descubrió y leyó los contenidos de las comunicaciones procedentes del gobierno cubano y hacia él. Esta información estaba escondida en archivos secretos dentro de discos flojos de computadora mantenidos en las viviendas de tres de los agentes principales.2

Los ocho hombres arrestados fueron: Alejandro Alonso, Nilo Hernández Mederos, Joseph Santos Cecilia, Fernando González Llort, René González Schwerert, Antonio Guerrero Rodríguez, Gerardo Hernández, Nordelo Ramón Labañino Salazar y las dos mujeres fueron: Linda Hernández y Amarylis Silverio García de Santos.3

Gerardo Hernández, conocido como Manuel Viramontes en la Florida, usaba los nombres operativos de “Giro” y “Giraldo”. El residía en 18100 Atlantic Boulevard, Apartamento 305, North Miami Beach. Fue arrestado allí en tempranas horas de la mañana del 12 de septiembre de 1998. Había estado en los Estados Unidos desde el año 1992. El Buró Federal de Investigaciones (FBI) instaló micrófonos en su apartamento, logrando recoger numerosas conversaciones de Hernández en referencia a sus actividades de inteligencia cubanas. La prensa lo identificó como capitán en la inteligencia cubana”.4 Los miembros de la red de espías prestaban gran atención a mantener en secreto su identidad y misión, y llevaron a cabo pasos elaborados para evadir el ser detectados. Ellos se llama­ban “la Red Avispa”. Usaron nombres operativos, incluyendo “Giro”, “Castor”, “Lorient”, “Vicky”, “Franklin”, “Allan”, “Manolo”, “Judith”, “Mario” y “Julia”. La red de espías tam­bién utilizaba identidades falsas, incluyendo el asumir el nombre, fecha de nacimiento y número de seguro social de una persona fallecida. La red está conside­rada ser la mayor operación de espionaje cubano descubierta en los Estados Unidos en una década.5

“En base a su investigación y vigilancia, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) había ya identificado a tres individuos como los líderes de la red en 1998. El primero fue Gerardo Hernández quién tenía a su cargo la supervisión de la infiltración de sus sub-agentes dentro de los grupos pro-democracia en el área de Miami. El segundo líder era Ramón Labañino, cuya tarea primaria era penetrar y reportar sobre las instalaciones militares de los Estados Unidos y actividades en el área del Sur de la Florida, incluyendo el Comando Sur y la Base Naval y Aérea de Boca Chica en Cayo Hueso. El tercer líder era Fernando González, quien asumió las responsabilidades de Labañino, incluyendo el reunirse con los sub-agentes cuando Labañino fue encargado de llevar a cabo las misiones del gobierno cubano fuera del área de Miami”.6 La Red Avispa también buscó puntos vulnerables de entrada a la Florida para importar armas y explosivos.

Hernández recibió instrucciones de Cuba para que “Manolo” y “Judith” llevaran a cabo asignaciones relacionadas con el envío por correo de cartas anónimas, engañosas y amenazadoras a figuras políticas en los Estados Unidos, incluyendo falsas comunicaciones como si fueran de una persona anti-castrista amenazando a un Senador de los Estados Unidos por su posición política. Describieron dicha asignación de la siguiente forma: ‘esta tarea debe ser llevada a cabo por Manolo, así como también por Judith y ellos deben mantenerse firmes en sus medidas de seguridad, de manera que eviten dejar huellas digitales en la correspondencia, la cual deberán depositar en diferentes áreas y buzones, selladas con el monto apropiado de sello; evitar ser vistos mientras hacen los depósitos, actuar de manera normal…”.7

Cinco miembros de la red de espías cubanos llegaron a un acuerdo con la Fiscalía a cambio de ser su testigo en el juicio. El primero condenado fue Alonso, que recibió una condena de siete años en prisión el 29 de enero del 2000.  Él le dijo a los investigadores donde encontrar un juego de identidad falsa, -el cual estaba escondido dentro de una libreta de piel- una página de código oculta en el falso fondo de una lámpara, y un bloque de papel soluble en agua utilizado para enviar mensajes secretos que estaba dentro de un altavoz de stereo. Santos acordó convertirse en testigo para el gobierno de los Estados Unidos en contra de los otros, y a cambio, él y su esposa se declararon culpables en octubre de 1998 de un cargo de conspiración por incumplimiento a registrarse como agente extranjero. El juez aceptó su acuerdo con la Fiscalía y el 2 de febrero del 2000 condenó a Santos a cuatro años en la cárcel. Su esposa, Amarylis, recibió una condena de tres años y medio. Linda y Nilo Hernández también acordaron cooperar.8

Con los acuerdos de cinco miembros de la Red Avispa ya en mano, el juicio de los otros cinco miembros capturados comenzó el 7 de diciembre del 2000. Entre los cargos formulados estaba el de espiar instalaciones militares de los Estados Unidos en el Sur de la Florida. Otros cuatro miembros de la Red Avispa no han sido capturados y se presume que se encuentren en Cuba. El juicio de los cinco duró 100 días incluyendo recesos y aplazamientos. Miles de páginas con mensajes codificados fueron mostrados como evidencia además del testimonio de los miembros de la red. A principios de junio del 2001, el juicio finalmente pasó a un jurado federal. Al final, los cinco fueron condenados por espiar para La Habana. El jurado federal encontró a los acusados culpables de operar como agentes extranjeros y por conspirar para penetrar bases militares de los Estados Unidos. El jefe de la red de espías, Gerardo Hernández Nordelo, fue también condenado por su participación en el derribo por parte de Cuba en 1996 de dos avionetas desarmadas y por el asesinato premeditado de sus cuatro tripulantes sobre el Estrecho de la Florida. Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar, y Antonio Guerrero Rodríguez fueron condenados a cadena perpetua. Posteriormente, las condenas de Labañino y Guerrero fueron reducidas a 30 y 15 años respectivamente.

Tres Operaciones Terroristas de la Red Avispa:“Scorpio”, “Picada” y “Paralelo”

La Operación “Picada” o “mordida”, ordenaba el “incendio de la nave” de Hermanos al Rescate saboteando sus aviones “haciéndolo lucir como un accidente, negligencia o daño inducido por ellos mismos”, y pedía si “Castor”, también conocido como René González “podría informarles de ante mano (determinando el momento preciso) en que los aviones de Hermanos al Rescate despegarían, quiénes estarían a bordo y si iban a aterrizar en algún lugar específico”, finalmente pidiendo “si en algún momento específico él podría esconder algún tipo de material o equipo y mantenerlo allí sin ser detectado”.9

La Operación “Paralelo” tenía como objetivo “desarrollar una serie de acciones contra el agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) Jesús Cruza Flor”, que consistiría en fotografiar o grabar en video su casa localizada en 1440 S. Bayshore Drive, Miami, Fl. 33133, teléfono (305) 358-0762, seguido por “varias llamadas de teléfono amenazadoras (2 ó 3) en relación a una próxima ejecución y escalando a la preparación de un “libro-bomba (libro, cable, baterías, plástico, etc.), que sería enviado por correo expreso” utilizando protocolos para evitar su detención por máquina de rayos-x.

La Operación “Scorpio”: Agentes de inteligencia cubanos transmitieron mensajes codificados ordenando a Gerardo Hernández a instruir a R. González y a J. P. Roque determinar los planes de vuelo de Hermanos al Rescate. Hernández fue instruido a informar a los oficiales de la inteligencia cubana cuando González y Roque estarían volando un avión de Hermanos al Rescate. González y Roque no debían volar desde el 24 de febrero hasta el 27, y fueron instruidos a usar frases codificadas durante comunicaciones de radio con la torre de control cubana si no podían evitar volar en esos días.10

Gerardo Hernández Nordelo, el líder de la red de espías y antiguo “combatiente mercenario” en Angola, África, fue hallado culpable de “conspiración para matar” por su participación en el complot premeditado del derribo por un Mig 29 cubano de dos avionetas desarmadas de Hermanos al Rescate en 1996, asesinando a Armando Alejandre, Hijo; Carlos Costa, Mario M. de la Peña y Pablo Morales.

Los diez miembros de la Red Avispa encausados el 14 de septiembre de 1998 recibieron las siguientes condenas: Amarylis Silverio García de Santos (3 años y medio); Joseph Santos Cecilia (4 años); Alejandro Alonso (7 años); Linda Hernández (7 años), Nilo Hernández Mederos (7 años) René González, (15 años), Fernando González (17 años y medio), Antonio Guerrero Rodríguez (cadena perpetua reducida a 21 años), Ramón Labañino Salazar (cadena perpetua reducida a 30 años), Gerardo Hernández Nordelo (2 cadenas perpetuas más 15 años).

1 Fields, Tracy “10 arrested in ‘largest Cuban spy ring”. The Associated Press. September 15, 1998 http/bit.ly/dq9B782 Rafalko, Frank J. Ed. “Cuban Spies in Miami” A COUNTERINTELLIGENCE READER Volume 4 Chapter 3 National Counterintelligence Center http:// www.fas.org/irp/ops/ci/docs/ci4/ch3.pdf Volume 2004. Issue No. 87 pag 2063 Alvarado, Percy “Mi… “¿Querido?”… FBI (III Parte)” Cubadebate April 12, 2010 htpp://bit.ly/9Z5NVG pg 2074 Rafalko, Frank J. Ed. Ibidem pg 2075 Rafalko, Frank J. Ed. Ibidem pg 2076 Rafalko, Frank J. Ed. Ibidem pg 2077 Rafalko, Frank J. Ed. Ibidem pg 2138 Rafalko, Frank J. Ed. Ibidem pg 2039 Disk 17 page 2 contained a coded message that outlined two operations: Operation “Picada” directed at the exile organization Brother to the Rescue and Operation “Paralelo” directed against CIA agent Jesus Cruza Flor.10 Report from the U.S. Court of Appeals, eleven Circuit, filed June 4, 2008

 

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